El Año Jacobeo (Xacobeo en gallego) hace referencia al año en que el 25 de julio (el día del apóstol Santiago) cae en domingo. Esto sucede con una cadencia regular de 6-5-6-11 años, y por lo tanto, se celebran catorce Años Santos Jacobeos cada siglo. Existen varios requisitos para los católicos practicantes en estos años para que puedan lucrar el jubileo. Incluido entre ellos está el requisito de visitar la Catedral de Santiago de Compostela en Galicia para ver la tumba del apóstol, donde es costumbre atravesar la Puerta Santa. (También se recomienda que se reciban los sacramentos de la penitencia y de la comunión, además de asistir a misa.)
Explicación
En cuanto a la historia del Año Jubilar (su otro nombre), se dice que fue establecido por el Papa Calixto II en 1126. Los últimos han sido 1993, 1999, 2004 y 2010; el próximo será 2021. Así se puede ver claramente la cadencia de ellos. Esta cadencia (6-5-6-11) originó debido al ritmo de los años bisiestos, y también al hecho de que hay siete días en una semana. Sin los años bisiestos, se celebraría el año jacobeo cada siete años. (Sin embargo, a veces hay alteraciones en la secuencia de bisiestos, las cuales cambian la cadencia de los años jacobeos.)
Durante los Años Jacobeos, suele haber aun más peregrinos y turistas que deciden visitar la Catedral en general. Sucede que este año el 25 de julio cae en domingo, y ya se está preparando Santiago de Compostela para las multitudes. Aunque la mayoría de esta preparación hoy día es comercial (hasta en el Camino), no se ha perdido totalmente el aspecto ‘santo' y el significado/la importancia del año jacobeo.
Aparte de todo esto, también se ha comentado mucho sobre la llegada de los príncipes (Felipe y Letizia) a Roncesvalles para "abrir el año jacobeo", una costumbre que se realiza cada vez que el día festivo cae en domingo. De hecho, recientemente se ha publicado un artículo en El Mundo que trata de este evento. Al llegar a Roncesvalles (Navarra), los príncipes quedan con figuras políticas y religiosas (el arzobispo) para hacer un pequeño recorrido simbólico a pie del área. Se juntan con los presidentes de las ocho comunidades autónomas por las que transcurre el Camino de Santiago: Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Galicia, La Rioja, Navarra y País Vasco. Luego, ponen fin al evento con una visita ceremeonial a la catedral de Pamplona. Desde 1993 (en los años jacobeos), se celebra un acto de estas características en Roncesvalles, reuniendo a las representaciones de la Corona y del Gobierno de la Nación, con los presidentes de las distintas comunidades del Camino. El objetivo de esta conmemoración es hacer hincapiE en "la importancia que para el patrimonio cultural propio y universal tiene el Camino de Santiago y el nexo de unión que supone para todas las comunidades, pueblos y naciones que comparten la herencia común jacobea", según lo que se comunica el Gobierno de Navarra.

Oye Kia, ¿qué tal? Tengo muchos pensamientos en cuanto al año jacobeo. Y como tú, como he leído en tus otras entradas, soy escéptico de mucho en torno al Camino. Aunque soy fanático de ello, todavía guardo mis dudas hacia la ‘realidad’ de cosas. Se dice que en el año jacobeo, si se convierte en peregrino durante 100kms en pie o 200 kms a caballo/en bici, con ‘el sentido peregrino’, entonces al cruzar del umbral de la catedral, el peregrino recibe una indulgencia de sus pecados. Esto para mí parece demasiado fácil. Entiendo también que el Papa ya ha recibido la bendición de Dios en su trabajo a través de su canonización, pero ¿cómo que puedes limpiar todos los pecados por una hazaña física? Es muy curioso para mí. Pues, hablo sobre un sistema donde el mismo Papa ha vendido la misma indulgencia antes, entonces, quien sabe. No pensaba que riqueza pudiera comprar un viaje al cielo tampoco. De todos modos, voy a intentar terminar los últimos 100kms o más en pie la semana que viene hasta Compostela y seguiré hasta Finesterre. Espero que tenga una oportunidad escribir a la clase para ver qué cambios experimento. Gracias por la información sobre el año jacobeo, me interesaba un montón.